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Oviedo

Oviedo, la capital del Principado de Asturias es una ciudad poco conocida desde un punto de vista turístico, o al menos no tan afamada como otras pero sorprende por lo bien cuidada que está y lo agradable que resulta callejear por ella.

Mención aparte su gastronomía, la sidra, el cabrales, las fabes, el pixin…

A todo esto se suma el prerrománico asturiano, con unas iglesias únicas en al monte Naranco.

La Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, San Julián de los Prados, San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco son Patrimonio de la Humanidad.

Si no se dispone de mucho tiempo, es posible visitarlo en un día.

Destaco los principales lugares que una visita a Oviedo debería incluir la Catedral, paseo por el casco viejo, plaza del Fontán, parque San Francisco, Teatro Campoamor e iglesias prerrománicas de San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco.

Plano de Oviedo

Plano de Oviedo

Catedral de Oviedo. No siendo tan espectacular como las castellanas, o las de Santiago, Sevilla o Córdoba es digna de ver.

La visita incluye la Catedral, el claustro, un museo y sobre todo, y lo más importante en mi opinión, la Cámara Santa, aparte de las reliquias que contiene y la Cruz de la Victoria, particularmente por las figuras de los apóstoles que se encuentran en ella, una joya del románico.

Catedral de Oviedo

Catedral de Oviedo

Catedral de Oviedo. Entrada Cámara Santa

Catedral de Oviedo. Entrada Cámara Santa

Siguiendo por la calle Cimadevilla, que sale de la plaza de la Catedral, poco antes de llegar al arco del Ayuntamiento,

Calle Cimadevilla

Calle Cimadevilla

torciendo a la izquierda encontramos la Plaza Trascorrales. Es una plaza un tanto escondida pero llena de encanto. En el centro de la plaza hay unas esculturas en bronce rodeadas de las casas típicas de Oviedo.

Oviedo. Plaza Trascorrales

Oviedo. Plaza Trascorrales

Si retrocedemos por donde hemos venido y recuperamos la calle Cimadevilla atravesamos el Arco del Ayuntamiento y damos con la Plaza del Ayuntamiento. Es de tipo rectangular también, y hace de unión entre la parte alta y la parte baja del casco histórico. Presidida por el Ayuntamiento en un lado y flanqueada por la iglesia de San Isidoro.

Oviedo Plaza del Ayuntamiento

Oviedo. Plaza del Ayuntamiento

Oviedo. San Isidoro

Oviedo. San Isidoro

De aquí bajando por la calle Fierro y dejando en el lado derecho el mercado llegamos a la Plaza de Daoiz y Velarde, contigua a la interior Plaza del Fontán.

Plaza del Fontán

Plaza del Fontán

Para mi es la más bonita de Oviedo, muy característica por el color de las casas y los típicos ventanales. Es muy agradable sentarse a tomar algo en las terrazas.

Tiene forma rectangular, y dos entradas una en cada lado. Parte de la plaza está ocupada por mesas de los restaurantes contiguos. Es un sitio resguardado del viento. Nosotros comimos aquí en:

Casa Ramón. el interior (es marzo y no hacía calor) estaba a tope así que hemos ido a la mesas de fuera, donde no haciendo calor se estaba bien. Hemos tomado (dos adultos y tres niños) unas croquetas de jamón muy buenas, un filete que estaba bien, un Cachopo muy bueno también y sobre todo unas fabes con almejas exquisitas. También hemos pedido fabada que estando buena no estaba al nivel de las fabes con almejas. En ambos casos te dejan una fuente de la que te sirves a discreción.
Los camareros muy amables, únicamente que al ser día de Sábado Santo han tardado en servirnos y nos han invitado a una botella de sidra.

Oviedo. Casa Ramón. Fabes con almejas

Oviedo. Casa Ramón. Fabes con almejas

Tras salir de esta plaza, encontramos otra, la Daoiz y Velarde.

Oviedo. Plaza Daoiz y Velarde

Oviedo. Plaza Daoiz y Velarde

De aquí abandonamos el casco viejo y nos encontramos por un lado con el Parque San Francisco y por otro con el Teatro Campoamor y las calles comerciales aledañas.

El Parque San Francisco está en pleno centro, de alguna manera hace de nexo entre el casco viejo y la parte nueva. Es bonito, con un estanque en el centro con patos, y unas ruinas de alguna iglesia antigua. Está bien pavimentado, agradable de pasear y con muchos bancos entre los árboles.

En el monte Naranco, a las afueras de Oviedo se encuentran los monumentos prerrománicos de San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco. En coche se tarda unos 15 minutos. Andando desde el centro no es factible, otra cosa es acercarse en autobús.

Se construyeron bajo el reinado de Ramiro I en el siglo IX.. Santa MAría era inicialmente un Palacio, y San Miguel la capilla de los reyes.

Hay un parking, desde el cual por un sendero se accede al centro de de acogida de visitantes. Ahí se cogen las entradas para la visita del interior de San Miguel y Santa María.

San Miguel de Lillo.

Del centro de interpretación o acogida a su vez parten dos senderos, uno lleva a San Miguel de Lillo y otro a Santa María del Naranco.
San Miguel de Lillo está en una pequeña explanada en la que se le puede observar cómodamente; es una obra característica el prerrománico asturiano.

Oviedo. San Miguel de Lillo

Oviedo. San Miguel de Lillo

Santa María del Naranco.

Se encuentra junto a San Miguel de Lillo. Santa María era inicialmente un palacio de recreo de la corte asturiana, posteriormente se convirtió en iglesia. Destacan sus contrafuertes y sus dos miradores.
Desde Santa María del Naranco, hay una gran vista de Oviedo.

Oviedo. Santa María del Naranco

Oviedo. Santa María del Naranco

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